Motivos para practicar deportes náuticos

Se sabe que realizar actividad física al aire libre trae beneficios a la salud física y mental; pero hacerlo en contacto con el agua, tiene un plus. 

El ejercicio de flotar, desplazarse, trasladarse sobre el agua con algún dispositivo (tabla, embarcación a remo u otro) nos saca de nuestro medio habitual, que es la tierra, y- de alguna buena manera- trastoca nuestros sentidos.

Sea para competir o para recrearse, todos tenemos alguna motivación que nos invita a comenzar tal o cual deporte y continuemos- con el paso de los años-en el mismo.

A continuación, presento una serie de motivos para practicar deportes náuticos:

Escenarios culturales y naturales

Conocés y llegás a lugares que-seguramente- no harías de otra manera. Y con esto no sólo me refiero a explorar destinos lejanos. Se puede ser ‘turista flotante’ en el lugar que uno reside, se tiene otra perspectiva de la ciudad y del entorno. El espejo de agua sobre el que navegamos frecuentemente, no es el mismo;  varía en cada momento del día, en cada estación del año y nos encontramos con una exhibición de paisajes y  colores gratuitos.

Aire libre y “desenchufe” mental

El sol, la brisa, la vegetación y la observación de animales que habitan este medio y el contacto con el agua, ayudan al “desenchufe” mental. En el caso de estar expuestos a los rayos del sol, es sano porque fortalece nuestro sistema inmune, entre otros beneficios (siempre y cuando se respeten los horarios y la protección). Y estar en el agua relaja y libera tensiones.

Superación personal

Estos deportes presentan desafíos  tanto para quien es novato como para quien  posee años de experiencia en una disciplina. Siempre se encuentran nuevos retos y aprendizajes, sean éstos sumar distancia a nuestra rutina o experimentar la navegación es un medio completamente diferente al que estamos habituados. Por lo que es bueno para trabajar la confianza, la seguridad y la autoestima. Y de esta manera nos sentimos mejor con nosotros mismos.

En grupo o en soledad

Buena parte de estos deportes ofrecen la posibilidad de realizarlos en grupo o solos. Esto facilita la continuidad de la práctica porque no siempre hay que depender de otro (“Nos falta uno para jugar a…”). Se puede disfrutar de las dos maneras y obtener experiencias positivas y gratificantes. Esto quedará a juicio y preferencia de cada uno.

Integración social

Conocés personas, hacés nuevos amigos,  y por qué no ¡tal vez pareja! Hablando de realizar la actividad en grupo, lo positivo es organizarse para realizar  travesías, juntarse a entrenar, organizar viajes, etc. Esto anima a que se constituya una comunidad alrededor de la actividad en sí y del club o institución a la que se pertenezca.

Concientización del medio ambiente

Este punto tiene que ver con que convivimos con la naturaleza y necesitamos de ese espacio y ‘esa agua’ para poder practicar nuestro deporte. Por lo que a partir del acercamiento y el vínculo que generamos entre el deporte y el medio natural, desarrollamos respeto y conciencia sobre la protección del medio ambiente.

Aclaración: No es un listado definitivo ni fundamental. Éstas son tan sólo algunas de las tantas razones  que puede haber. Lo hice sobre la base de mi propia experiencia, la observación de otras personas y lecturas encontradas.

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