Navegar de noche es una experiencia poética y gratificante, pero hay que tener en cuenta que pueden correrse riesgos si no se toman precauciones.
Navegar de noche es una experiencia poética y gratificante, pero hay que tener en cuenta que pueden correrse riesgos si no se toman precauciones.
Abierto como barco-librería desde el año 2014, este atractivo se encuentra sobre el canal l’Ourcq, al noreste de la capital francesa.
Se sabe que realizar actividad física al aire libre trae beneficios a la salud física y mental; pero hacerlo en contacto con el agua, tiene un plus.